Bolivia y el Silala: ¿una instancia de cooperación con Chile?

Bolivia hoy se encuentra en camino de asentar su proyecto político de Estado Plurinacional: cuenta con un desarrollo económico importante, con un mayor PIB, mayor empleo y menor inflación, lo que le ha permitido dejar atrás la incertidumbre y desigualdad social y económica de los últimos veinte años; pero no por ello deja de ser vulnerable, ya que no ha logrado instaurar del todo una industria nacional fuerte producto de su falta de inversión en infraestructura, la salud sigue siendo precaria y persisten amenazas como el narcotráfico.

En lo político, desde las elecciones de octubre de 2019 se observa la búsqueda de una mayor certidumbre, sobre todo después de las acusaciones de fraude electoral que desencadenaron protestas ciudadanas masivas y la consecuente salida de Evo Morales de la presidencia y del país. Desde entonces, rige un gobierno interino a la espera de las elecciones del 3 de mayo, lo que ha generado una fragmentación interna entre los partidarios del ex presidente y de la actual regente.

En este contexto socio político, resulta interesante analizar lo expuesto recientemente por la cancillería boliviana, la que reconoció públicamente que en la contramemoria presentada ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya en agosto de 2018, había acuerdo con la tesis chilena que parte del flujo del rio Silala fluye de manera natural hacia nuestro país (curso internacional de las aguas).

Esta declaración ha generado diversas reacciones. Para los seguidores de Evo Morales, reconocer la tesis a favor de Chile es una estrategia política de la actual mandataria interina Jeanine Añez, quien postula a la presidencia de Bolivia, junto con Carlos Mesa, Luis Arce y Jorge Quiroga. Sus opositores (entre ellos el MAS), acusan la chilenización de Añez, fragmentando aún más el sistema de partidos de ese país. Mientras que otros miembros del actual gobierno rechazan esta tesis, responsabilizando al gobierno de Morales por haber incluido en la contramemoria tal aseveración. Se discute incluso realizar una auditoría a la DIREMAR por su gestión en la defensa de los derechos sobre el río Silala.

Desde la otra vereda, Chile ha señalado lo positivo de este reconocimiento, dando cabida a un potencial acercamiento entre Chile y Bolivia, sobre todo considerando los intereses comunes, tales como el comercio y el turismo, y los desafíos como la lucha contra el narcotráfico y la trata de personas, entre otros.

Para lograr o acentuar este proceso, resulta interesante reflexionar sobre el sistema de valores, ideas y prácticas de ambos países, ya que estas permiten comprender cómo los individuos ordenan su mundo material y simbólico para poder dominarlo y/o manejarlo a  través de códigos lingüísticos propios de la cultura o subcultura a la cuál pertenecen. Este enfoque o forma de entender la realidad, se conoce en sociología como “representaciones sociales”, las que se definen como construcciones o interpretaciones particulares de la realidad que se crean y repiten a partir de la interacción entre los sujetos, conformando de esta manera una visión subjetiva del mundo que los rodea.

De esta forma, la Teoría de las Representaciones Sociales (Moscovici S., Jodelet D.), puede ser útil tanto para entender las diferentes concepciones que Chile como Bolivia han construido respecto de las temáticas que históricamente han generado tensión (como la reivindicación), como también para identificar aquellos aspectos que podrían favorecer y potenciar el diálogo y la cooperación; ya que incorporar al análisis los componentes que conforman y dan sentido a la realidad (percepciones, creencias, etc.), permite analizar en profundidad aquello que subyace a las demandas e intereses del país vecino, facilitando incluso la mirada prospectiva.

En conclusión, la coyuntura interna en Bolivia se avisora compleja, pero no por ello adversa. En concreto, se desconoce si la declaración sobre el curso internacional del Silala es realmente una estrategia política de Añez o expresa un real interés por abrir un camino futuro de entendimiento con nuestro país. Si es lo segundo, sería un paso importante y sustantivo en la relación bilateral entre ambos países.

No hay que olvidar que para Chile, la estabilidad de Bolivia es una ventana de oportunidad para fortalecer puntos de vista comunes y no tan divergentes como ocurre en la actualidad.

Referencias:

https://www.elmostrador.cl/dia/2020/02/15/el-gobierno-celebra-como-una-muy-buena-noticia-anuncio-de-bolivia-sobre-aguas-del-silala/

https://www.celag.org/la-economia-boliviana-2019/

https://cnnespanol.cnn.com/2019/10/25/asi-es-bolivia-su-economia-politica-y-situacion-social/

https://www.latercera.com/mundo/noticia/una-buena-noticia-chile-la-reaccion-pinera-tras-reconocimiento-bolivia-caso-silala/1010754/

Bolivia y el Silala. Una instancia de cooperación con Chile