China-India, una constante controversia

El 29 de agosto, se produjo un nuevo enfrentamiento en la zona fronteriza entre India y China. Ambos países, se acusaron de violar los acuerdos fronterizos y traspasar ilegalmente la LAC (Línea de Control Actual), aumentado aún más el tensionado ambiente que se vive en esa zona luego del incidente del 15 de junio en el punto de control n° 14, en el valle de Galwan. Cabe recordar que esta disputa abarca un terreno compartido de 3.379 kilómetros en los Himalayas.

De acuerdo a lo señalado por las autoridades chinas, India, habría traspasado ilegalmente la LAC en la orilla sur del lago Pangong Tso, en el sector oeste de la frontera, a más de 4.000 mil metros de altura. Para China, lo anterior implica un ataque directo a su soberanía, romper los acuerdos posteriores al conflicto del 15 de junio pasado, y dañar la paz y tranquilidad en el área fronteriza.

Pero además, expertos en la materia señalan que esta zona tiene un valor simbólico y estratégico para ambos países, ya que se ubica en un territorio que históricamente disputan China, India y Pakistán.

India, por su parte, acusa a China de “ser el constante agresor”, lo que ha impedido llegar, en el pasado, a un acuerdo sostenible en el tiempo.

No obstante, y a pesar de los desencuentros y diferencias, el 23 de septiembre, ambos países acordaron no enviar más tropas a la zona fronteriza en disputa. Las autoridades señalaron que, en adelante, mejorarán las comunicaciones con el fin de evitar futuros malos entendidos que puedan complejizar la situación. También acordaron, no tomar ningún tipo de acción bilateral que pudiera cambiar la situación actual entre ambos.

Se puede inferir que en el logro de este reciente acuerdo, confluyen variados factores. Entre ellos destacan dos: el económico, debido a la crisis mundial producto de los efectos del coronavirus y la consecuente disminución de recursos en el ámbito de la defensa.

Y el político-estratégico, ya que si se consideran las políticas de relaciones exteriores de China e India, no resulta extraño observar que bajo el gobierno de Xi Jinping, Beijing haya desarrollado una política más agresiva respecto de sus reclamaciones territoriales (no solo en los Himalayas, sino que también en el mar al sur de China o en Hong Kong). Por su parte, Nueva Delhi también ha reforzado un discurso más nacionalista contra China y Pakistán, así como su abierto interés en mantener y/o expandir su poder en Asia central, lo que se contrapone con los mismos intereses chinos.

En adición a lo anterior, la ascendente conexión entre India y Estados Unidos, y la cada vez más compleja relación de Washington con Beijing, sin duda que complejiza este escenario. Solo se puede esperar que el desescalamiento de la crisis, a través de la vía diplomática, efectivamente funcione y contribuya a evitar un nuevo enfrentamiento que derive a una situación mucho más peligrosa, como podría ser un conflicto armado entre países con una importante capacidad militar, tanto convencional como nuclear.

Referencias

https://edition.cnn.com/2020/09/23/asia/china-india-border-troop-agreement-intl-hnk/index.html

https://edition.cnn.com/2020/09/02/asia/india-china-himalayas-border-intl-hnk/index.html

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