Estatuto Antártico

Con fecha 21 de agosto de 2020, el Presidente de la República promulgó simbólicamente, en la ciudad de Punta Arenas, el Estatuto Antártico, señalando que sistematiza, coordina y moderniza las normas y las instituciones a través de las cuales se regula la presencia y la relación de nuestro país con la Antártica.

Por boletín N° 9256-27 del 01 de agosto de 2018, la H. Cámara de Diputados pone en conocimiento de la sala una iniciativa de 2014, que se reconoce hoy como Estatuto Antártico y que, en uno de sus párrafos, señala que la Política Antártica Nacional ha afirmado, como propósitos fundamentales de la actuación nacional en la materia: proteger y fortalecer los derechos antárticos de Chile, con claros fundamentos geográficos, históricos y jurídicos; fortalecer y acrecentar la influencia de Chile en el Sistema del Tratado Antártico; participar de un modo efectivo en el Sistema del Tratado Antártico, velando porque se mantenga la regla del consenso en la toma de decisiones e incrementando la capacidad de influencia de Chile en ellas, y fortalecer la institucionalidad antártica nacional (Mensaje 377 – 361).

La promulgación de este documento, busca mejorar la institucionalidad y poseer una estructura normativa para el cumplimiento de los acuerdos, generando un Consejo de Política Antártica encargado de los asuntos generales, los asuntos financieros, y de asesorar al Presidente de la República en temas antárticos; separa la política antártica que debe ser actualizada al menos cada diez años, de otra unidad que diseña los planes estratégicos a cuatro años, y también establece que los operadores antárticos son las FF.AA. y el Instituto Antártico de Chile (INACH).

En conclusión, la creación de este estatuto -en los términos en que se ha presentado-es de la máxima importancia dado que regula las actividades al interior del territorio antártico nacional y, de alguna manera, enfrenta los avances de la República Argentina sobre la plataforma continental de la Antártica chilena, lo que representa un elemento perturbador en la relaciones bilaterales y en las relaciones dentro del sistema antártico cubierto por el Tratado; por tanto, este documento es un paso adelante que permite avanzar en una dinámica de trabajo que cumpla los plazos definidos para el diseño de la plataforma continental chilena y resguardar los intereses nacionales.

Esta nueva institucionalidad debe ser motivo de la escrituración de aspectos particulares que comprendan la mirada interministerial que se requiere para materializar adecuadamente el Consejo de Política Antártica, elaborar reglamentos, leyes especiales y otros documentos que den vida a esta  nueva institucionalidad que se propone.

Relevante resulta para la institución observar con interés lo que sucede con la Antártica, ya que no es posible olvidar que gran parte del conocimiento respecto a la relevancia de esta área geográfica y geopolítica, ha provenido de militares, particularmente del General Ramón Cañas Montalva, que une la región continental austral con la Antártica, generando una dependencia de ese territorio con Punta Arenas y, luego, la regionalización impulsada por el gobierno militar considerando a la Antártica como parte de la Región de Magallanes.

Bajo esa perspectiva, y ante la necesidad de aumentar la dependencia de los Estados, que buscan participar del sistema antártico y que requieren del apoyo logístico que puede entregar Chile, se genera la oportunidad de potenciar la Región de Magallanes, transformándola en un operador antártico siguiendo las orientaciones del gobierno central, contribuyendo a que la Antártica efectivamente sea una provincia de la región de Magallanes y la Antártica chilena.

Referencias

Mensaje 377 – 361. Recuperado de https://www.camara.cl/verDoc.aspx?prmTipo=SIAL&prmID=10877&formato=pdf

Estatuto Antártico