La estrategia militar de Irán

REC N° 2/2020        LA ESTRATEGIA MILITAR DE IRÁN

Autores: Hadi Ajili y Masha Rouhi.

Publicada en Survival, Vol 61, N° 6. Pp. 139 – 152

Irán ha hecho un estudio de las características, estrategias y capacidades de sus adversarios como de sus propias capacidades y limitaciones definiendo cinco puntos clave que delimitan su estrategia militar:

ESTRATEGIA DE DISUASIÓN ASIMÉTRICA, ANTI-ACCESO Y NEGACIÓN DE ÁREA

*Las capacidades anti-acceso significan prevenir la entrada al territorio nacional o a áreas operacionales de una fuerza opositora, mientras, las capacidades de negación de áreas se focalizan en la limitación de las capacidades de la fuerza adversaria dentro de esa área.

 

Cinco fundamentos de la estrategia iraní:

Desconfianza histórica y permanente confrontación con EE.UU Desde 1953 acrecentada a partir del apoyo de EE.UU. a Mohamed Reza Pahlevi y tensionada al máximo por el apoyo de EE.UU. a Saddam Hussein en la guerra Irán -Irak.
Necesidad de autosuficiencia militar Irán estima que Washington podría optar por un cambio de régimen a través de una invasión militar por tanto, la estrategia iraní está orientada a asegurar una fuerte respuesta a una invasión.
Optimizar gastos militares y desarrollar tecnologías militares propias. La guerra Irán -Irak entregó importantes lecciones que Irán tradujo en un programa de desarrollo de misiles, que se ha visto afectado por las sanciones económicas aplicadas por EE.UU. por lo que debió bajar los gastos militares en un 30% y recién se está recuperando a los niveles de 2009.
Diferencia entre amenaza y recursos ha definido una estrategia de guerra asimétrica Incapaz de enfrentar directamente amenazas o desafíos, Irán se ha centrado en los puntos débiles de sus adversarios y ha moldeado la estrategia multinivel para disuadir acciones militares en su contra.
Posición geopolítica, con fuerte presencia de EE.UU. Irán visualiza dos amenazas principales: Una invasión territorial con fuerzas militares de EE.UU. y, una guerra de poder en una región más grande que amenaza los intereses y la seguridad iraní.

Los analistas iraníes, han determinado que los planificadores estadounidenses consideran imperativo eliminar las defensas antiaéreas antes de iniciar las operaciones terrestres. Los estadounidenses enfatizan las operaciones aéreas en las primeras fases del conflicto incluyendo el bombardeo a la infraestructura crítica y además, amplio uso de capacidades tecnológicas y operaciones psicológicas.

Para contrarrestar lo anterior, Irán ha definido una estrategia de disuasión, asimétrica, anti-acceso y negación de área, sustentada en cinco pilares operacionales

PILAR FUNDAMENTO – COMPROBACIÓN EFECTIVIDAD
Sistemas de defensa aérea fijos y móviles Un componente fundamental de la estrategia iraní es su sistema integrado de defensa aérea producido en Irán, denominado Sevom-e-Kohrdad, para un radio de 5. – 75 km, de gran agilidad para las tácticas asimétricas. Probado al derribar un dron de exploración estadounidense en el Estrecho de Ormuz. (Que da origen a este documento).
Artillería y misiles balísticos Las sanciones internacionales han obligado a Irán a diseñar su propio sistema de misiles balísticos y crucero. Ha desarrollado el más grande programa de misiles de la región, con combustible sólido, que le permite hacer demostraciones de sus capacidades fortaleciendo su capacidad disuasiva. Sus plataformas están repartidas por todo el país.

Este programa de misiles es visto como una amenaza a la estabilidad regional y el comité de inteligencia de defensa de EE.UU. señaló en 2017 que Irán buscará el desarrollo de un misil intercontinental (ICBM) para desafiar a EE.UU., a través del desarrollo de lanzadores espaciales. Parte de los fundamentos del Pdte. Trump para retirarse del acuerdo con Irán y recuperar su libertad de acción, fue la falla en la evaluación del programa de misiles de Irán.

Otros analistas opinan que en los últimos 35 años Irán ha desarrollado los misiles para su estrategia de negación de área.

Guerra electrónica y ciberguerra Irán ha desarrollado importantes capacidades de guerra electrónica doméstica, incluyendo equipos tácticos resistentes a las medidas de guerra electrónica. Una demostración de sus capacidades está en la captura de un Dron US-RQ-170 Sentinel (DIC.2011), que requirió que los iraníes controlaran el sistema de guía del dron. Otra demostración de su capacidad, son las dificultades de Israel para bloquear el sistema de mando y control de Hezbollah durante su guerra con Israel el 2006.

El ataque con virus Stuxnet a la planta de enriquecimiento de Uranio iraní en 2010, fue el punto de inflexión y Teherán ha aumentado en un 1200% el gasto en ciberseguridad.

Uso limitado del poder aéreo Asumiendo la superioridad aérea de Israel, EE.UU. y otras fuerzas aéreas regionales, las contramedidas iraníes incluyen sistemas de defensa antiaérea multinivel, móviles a gran escala, artillería antiaérea automática, aviones y helicópteros, drones de reconocimientos, vigilancia y combate probados en Siria en misiones diurnas y nocturnas y bajo todas las condiciones atmosféricas.
Combate naval Doctrina basada en el uso de lanchas rápidas y misiles crucero antibuques. La lógica iraní es que se necesita que una lancha penetre las defensas enemigas para causar un significativo daño financiero con un ataque estilo kamikaze. Irán posee entre 3000 y 3500 lanchas rápidas que pueden utilizarse como ataque en enjambre. Irán ha perfeccionado los ataques con hasta 100 lanchas que atacan a un buque enemigo desde todas direcciones. Considerando que el Estrecho de Ormuz tiene sólo 32 km de ancho, aumenta la posibilidad de éxito.

 

Este desarrollo de una estrategia de disuasión, asimétrica, anti-acceso y de negación de área, la ha complementado con la ampliación de la profundidad estratégica a través del apoyo en armamento y recursos económicos a los rebeldes Houtis en Yemen,  a Hezbollah en Líbano y Bashar al Assad en Siria, y el compromiso de actores no estatales con la causa iraní (lo que realiza desde al menos 1979). El ataque a las instalaciones sauditas en Abqaiq que redujo la producción de petróleo a la mitad, fue reclamado por los Houties de Yemen, liberando a Irán de la responsabilidad del ataque; también,  el apoyo permanente Shii a Hezbollah y a Siria y de mercenarios a Afganistán y Paquistán amplía el escenario en términos de profundidad estratégica. La responsabilidad directa en combate de estos partidarios iraníes y la forma de guerra que se conduce en Siria, dan cuenta que la IRGC (Guardia Revolucionaria Islámica de Irán) está desarrollando una forma minimalista de guerra no convencional, desplegando pequeñas unidades que enlazan y comandan las milicias en el campo de batalla. Si la IRGC ha dominado esta habilidad es que ha posicionado pequeñas fuerzas en campos de batalla extranjeros para producir efectos desproporcionados para su tamaño.

Pudiendo Irán haber producido un arma nuclear, ha elegido no hacerlo y ha buscado otra forma de disuadir a un súper poder a través del desarrollo de misiles balísticos, capacidades de negación de área integradas y multinivel, ha ensayado sus capacidades a través de encuentros desestabilizantes con EE.UU., enfrentando incluso al portaviones Nimitz y demostrando estas capacidades en el Estrecho de Ormuz.

Irán entiende que hasta ahora ha disuadido un ataque de USA o Israel.

Irán ha diseñado una estrategia de acuerdo a sus capacidades y ha diseñado una forma de desarrollar, implementar y entrenar a sus fuerzas en distintos escenarios de guerra.

Irán ha declarado que las amenazas a su seguridad están representadas en primer lugar por EE.UU. y luego por Israel.

Irán no está buscando convertirse en una potencia militar mayor. Su principal objetivo es establecer una disuasión a bajo costo.

JSJ/CEEAG

RESUMEN EJECUTIVO N° 2 – 2020 Irán