La práctica de la política exterior China y sus efectos

La política exterior China declarada el año 2014 se está llevando a la práctica en Sudamérica al amparo del desafío de la cooperación internacional, entre otros, en el ámbito tecnológico, económico y también en el militar.

En lo tecnológico, su acercamiento a la región lo ha realizado promoviendo el uso de la energía nuclear para fines pacíficos, a través de la empresa China National Nuclear Corporation (CNNC), fundada en 1955 en Beijing y que  depende directamente del partido comunista. Esto, ha generado críticas y preocupación a nivel regional, debido a que si se resuelve funcionar con uranio enriquecido y agua liviana, se teme que ello podría facilitar la construcción de armas nucleares puesto que el uranio enriquecido se utiliza en la actualidad como componente base.

Al respecto, se observan dos posturas: a) aquellos que defienden la energía nuclear por considerarla más barata, aseverando que además no constituyen un peligro para los ciudadanos y el medio ambiente; y b) aquellos que la critican, señalando que existen otros tipos de energías renovables menos dañinas, como la eólica, la solar y la hidráulica.

Ahora bien, no obstante la importancia del impacto medioambiental de cualquier proyecto nuclear, en el ámbito de la defensa es importante considerar otros aspectos que pueden resultar interesantes para comprender lo que subyace a esta noticia:

1. Intereses Chinos e intereses del país apoyado.

Quien se beneficie con la cooperación nuclear proveniente de China estaría en condiciones de ampliar su matriz energética, potenciando la producción y venta de los excedentes energéticos que pudiera estar negociando e inclusive abriendo nuevos mercados donde se requiera productos de la  energía nuclear.  Se suma a lo anterior, el hecho de que quien posee capacidad nuclear incrementa su poder nacional y con ello su nivel de influencia político – estratégica.

Para China, la cooperación en el contexto nuclear podría aumentar su competitividad estratégica a nivel mundial. En este sentido, Beijing ha desarrollado de manera importante su industria energética; elaborando un diseño de reactor nuclear de tercera generación, conocido como Hualong-1 (o HPR1000), cuyos reactores son a base de agua presurizada, tal como los dos reactores chinos que actualmente se construyen en Karachi, Pakistán. Lo anterior, le permitiría competir en el mercado internacional, sustentando que este tipo de reactor puede ser construido cerca de áreas urbanas sin peligro de emitir contaminantes o sufrir accidentes como el de Fukushima en 2011; y, a la vez, demostrar sus avances tecnológicos a nivel mundial, lo que concuerda plenamente con su política exterior declarada.

2. Efectos en la región

–       Política exterior de China:

China focaliza su esfuerzo de cooperación en el desarrollo económico y social, para así poder posicionarse como líder a nivel global. Para el logro de este objetivo, en su política exterior hacia América Latina y el Caribe ha generado instancias de cooperación con diversos países con el propósito de potenciar los vínculos internacionales. En este contexto, fomenta la asociación estratégica para establecer acuerdos  de cooperación en materia de hidrocarburos y de energía nuclear, entre otros. En esto, destaca su estrategia de aproximación  comprensiva hacia América Latina, lo que la instala como la mejor opción para los países de la región.

Como dato complementario, en 2018 ya habían más de 50 empresas chinas operando en la región,  entre ellas: Huawei, ZTE, Shanghai SVA, China TCL Group, Nanjing Jincheng, the Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) and the People’s Bank of China.

Visto desde la geopolítica, China podría aumentar su influencia en la región, convirtiéndose en un actor relevante y de peso para competir con Estados Unidos y Rusia, sobre todo si a futuro, se concretan más acuerdos comerciales con el bloque del Mercosur.

–       Impacto en la seguridad

Si bien la intención de uso de estas plantas nucleares es pacífico, no está de más reiterar que el uranio enriquecido es el que se utiliza para la construcción de armas nucleares. También conviene tener presente que la tecnología nuclear se encuentra presente en el desarrollo y producción de sistemas tecnológicos complejos, tales como reactores nucleares  de investigación y satélites. Todo esto, podría generar inquietud entre los actores regionales, llegando inclusive a reinstalar el dilema de seguridad en el escenario sudamericano.

De este modo, es factible pensar que se produzca un desbalance de poder a partir de la asimetría que se genere, sobre todo cuando existen países que no cuentan con la citada capacidad. Así, podrían desencadenarse tensiones y conflictos producto de la natural desconfianza entre los Estados. El resultado podría ser una mayor competencia para equiparar estas capacidades en busca de mayor seguridad y autoprotección.

En conclusión, en el tema nuclear confluyen aspectos políticos, económicos, medio ambientales y de seguridad, generando por ello posiciones diferenciadas entre aquellos actores que valoran positivamente la energía nuclear (Irán, Estados Unidos, China, entre otros), y aquellos que creen que este tipo de energía solo conlleva peligros a la seguridad del medio ambiente y de los Estados. Esto solo refleja lo diverso de las posiciones e intereses en este ámbito. Por tanto, hay que poner atención al desarrollo futuro de esta capacidad, sobre todo si sigue siendo potenciada con el apoyo económico de China -que busca influenciar la agenda internacional y afianzar su poder- y los efectos que ello podría desencadenar en las relaciones entre los países de la región.

En este sentido, habría que: Reforzar la confianza mutua entre los países sudamericanos con el fin de minimizar  la incertidumbre, y evitar convertirse en un campo de batalla dentro del juego de intereses entre China y Estados Unidos, aun cuando las regalías económicas sean atractivas o incluso necesarias; ya que no hay que olvidar que en el ámbito de las relaciones internacionales, los actores buscan tener más poder con un solo objetivo: no verse afectados por el poder de otros.

Referencias:

http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/ari80-2017-esteban-politica-exterior-xi-jinping-19-congreso-china-quiere-papel-central-escena-global

 

PRACTICA DE LA POLÍTICA EXTERIOR CHINA Y ALGUNOS EFECTOS