OBSERVATORIO-DE-SEGURIDAD-Y-DEFENSA-CEEAG-2020

 

Panorama actualizado de los conflictos armados del Siglo XXI.

Los conflictos del siglo XXI se caracterizan por su creciente internacionalización, por la multiplicidad de actores que participan (tanto regionales como internacionales), por el aumento del nivel de violencia, y por los efectos estratégicos y socio-políticos que generan.

En la actualidad, según el Armed Conflict Survey (2020), elaborado por el International Institute for Strategic Studies (IISS), existen 331 conflictos armados localizadosen seis regiones (Medio Oriente y Norte de África, Asia, Asia-pacífico, Europa y Eurasia,América y África Subsahariana)2.

A continuación se presenta una breve actualización de algunos de esos conflictos que involucran a las fuerzas armadas en sus dinámicas:

Medio Oriente y Norte de África

-Siria:Este conflicto se inicia en 2011, con protestas contra el presidente Basharal-Assad, que luego escalaron a una guerra entre el gobierno sirio (apoyado por Rusia e Irán), y grupos rebeldes (apoyados por Estados Unidos, Francia, Turquía, Arabia Saudita, entre otros). El foco del conflicto se centraba en tres aspectos: la lucha contra el Estado Islámico, la violencia entre el gobierno sirio y las fuerzas opositoras (la hoy llamada National Army), y las operaciones militares de los turcos contra los Kurdos sirios.

Hoy, lo que caracteriza a este conflicto son: los intereses geopolíticos y estratégicos en la zona de Siria, Turquía, Irán, Arabia Saudita y Rusia; los efectos socio-políticos producto de los más de 400.000 muertos a la fecha desde el inicio de la guerra y los 5.6 millones de desplazados, muchos de los cuales han huido al Líbano y Jordania, agravando la situación interna de esos países que no tienen la estructura adecuada ni los recursos suficientes para contener este fenómeno(Global Conflict Tracker, 2021); la inefectividad de la diplomacia internacional; la presencia de grupos terroristas; y los efectos de la extensa intervención militar.

Especial atención merecen dos líneas de análisis del conflicto. La primera, asociada a la situación en el norte de Siria, donde confluyen una multiplicidad de actores, entre ellos, los militares turcos que pretenden remover a los Kurdos y evitar la formación de un Estado autónomo; las fuerzas sirias apoyadas por Rusia e Irán; las fuerzas kurdas (YPG) que, en alianza con grupos étnicos árabes y turkmenos, crearon las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), apoyada por Estados Unidos; los rebeldes sirios; y el Estado Islámico, que si bien ha sido contenido por el SDF, no ha sido derrotado del todo, por lo que sigue siendo un peligro que hay que considerar a futuro.

La segunda, enfocada específicamente en los intereses de Irán en expandir su influencia económica y política en Siria -aprovechando la dependencia de la ayuda que Teherán le otorga-, generando con ello importantes desavenencias con Rusia que serán interesantes de monitorear.

Todo lo anterior, denota el dinamismo, complejidad y profundidad de un conflicto que persiste hasta hoy ycuyo trasfondo es la lucha por el poder, por lo que se estima difícil de contener, y mucho menos de solucionar en el corto o mediano plazo. Por lo que resulta difícil que las elecciones presidenciales, estimadas para este año, cambien el panorama, ya que si Assad gana, estará al menos siete años más en el poder, con todo lo que ello implica.

-Egipto: El conflicto en el norte del Sinaí –derivado de la violencia de actores insurgentes islámicos, específicamente de la filial de Estado Islámico denominada Wilayat Sina desde la caída de Hosni Mubarak en 2011, y de una revuelta tribal beduina contra el Estado en busca de autonomía política y económica-, aún persiste.

El Sinaí se ha convertido en una zona estratégica a la que hay que poner atención, ya que en ella confluyen una multiplicidad de actores: por una parte, extremistas cuyo objetivo es la “Yihad” contra las tropas egipcias; y, por otra parte, organizaciones criminales que alimentanel contrabando a Palestina, el tráfico de armas (a Libia) y la trata de personas (sobre todo provenientes de Eritrea y Sudán), convirtiéndola en una zona compleja, polarizada, y difícil de abordar o contener desde el punto de vista de la seguridad.

Por ello, las fuerzas armadas egipcias han expandido su zona de control, específicamente en las “buffer zones” con la franja de Gaza, pero sin lograr detener los ataques de Wilayat Sina, por el momento.

Todo esto en un contexto en que el presidente Al Sisi pretende ocupar un lugar importante en el tablero geopolítico, legitimar su poder y recuperar el prestigio de Egipto, perdido en 2011 (Le Monde Diplomatique, 2021).

-Libia:Tras el derrocamiento y posterior muerte de Gadafi, se celebraron en 2012 elecciones a partir de las cuales se creó el Congreso General de la Nación (CGN), organismo que nunca pudo asentarse en el poder debido a la llegada de grupos extremistas islámicos. En 2014, el General Haftar, Comandante del Ejército Nacional Libio (ENL), a través de la “Operación Dignidad”, logró expulsarlos, siendo luego reconocido como el líder de la Cámara de Representantes, pero desconociendo al gobierno libio (apoyado por la ONU) con sede en Trípoli. Hoy existe una dualidad de poderes en el país africano, entre el actual Primer Ministro de Libia, Abdul Hamid Mohammed Dbeibah (que regirá el país hasta las elecciones del 24 de diciembre de este año),y el General Haftar, cuyo poder se emplaza al oeste, específicamente en Tobruk (y Sirte), justamente donde se ubican la mayoría de los pozos petroleros (de gran interés estratégico para Turquía y Egipto).

Por ello, muchos actores globales ven en este conflicto una oportunidad para expandir su influencia estratégica en el mediterráneo. En este contexto, El Cairo estuvo a favor de Haftar, pero luego que Turquía (aliado de Trípoli), anunciara su intervención directa en el conflicto, Egipto cambió su posición, señalando públicamente su apoyo al resguardo de la frontera entre ambos países y de los pozos petroleros localizados en el centro de Libia. Por ello, Egipto declaró en 2020 su disposición a enviar tropas a Libia debido al riesgo que representaba el avance del General Jalil Haftar.

Para finalizar, el 23 de octubre de 2020 se firmó un acuerdo de “alto al fuego”, con la mediación de la ONU, en busca de una solución política al conflicto. Los firmantes del acuerdo fueron los representantes del ELN (Haftar) y el Ejército Libio (Mohammed Dbeibah). El acuerdo –que está en proceso de implementación- implica la salida de mercenarios, el embargo de armas y la futura integración a la sociedad de los actores militares.

-Yemen: Este conflicto tiene sus raíces en la problemática unificación de 1990, la posterior guerra civil en 1994, y agravada por la primavera árabe en 2011, cuando el levantamiento forzó al presidente de la época, Ali AbdullahSaleh, a dejar el poder en manos de su vicepresidente MansourHadi, quien no pudo gobernar debido a la creciente corrupción, a los grupos separatistas del sur, y la presencia de Al Qaeda. En este contexto, el movimiento Hutí (o Ansar Alá), que apoya a los chiitas zaidí, tomó el control del norte (la ciudad de Saada), y luego la capital Sana en 2015, obligando a Hadi al exilio. En represalia, Arabia Saudita, y otros países árabes con el apoyo de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, bombardearon la zona controlada por los Hutí, expulsándolos de gran parte del Sur de Yemen (Adén), pero manteniendo el control del norte.

Desde entonces, la inestabilidad socio-política y económica es la regla en Yemen, con grupos pro Estado Islámico asentados en el sur del país, atacando constantemente la ciudad de Adén, así como también se han perpetrado ataques en el norte, específicamente hacia Riad (Arabia Saudita), generando bloqueos y sanciones que solo han agudizado la crisis interna. Ejemplo de ello es que en 2019 hubo 30 frentes activos de combate (IISS, 2020), y según la ONU (2021), Yemen podría estar experimentando la mayor crisis humanitaria en décadas, debido a la hambruna, el cólera, y los desplazados internos, pudiendo convertirse, en un Estado Inviable3.

En esta línea, y dada la gravedad del conflicto, Arabia Saudita propuso en marzo de 2021un cese al fuego global con apoyo de la ONU, el que fue rechazado por uno de los líderes rebeldes, Abdul Malik al Huti. Asimismo, el presidente Biden retiró en febrero de este año a los rebeldes Hutís de la lista de terroristas para apoyar los esfuerzos humanitarios en el país, hecho que, sin embargo, no ha tenido los efectos esperados, ya que desde esa fecha, se han intensificado los ataques contra Arabia Saudita.

Cabe destacar que desde un punto de vista estratégico, Yemen es importante por su ubicación en el estrecho de Bab al Mandab, que vincula el mar Rojo con el Golfo de Adén, a través del que pasa gran parte de los barcos petroleros del mundo. Por lo que Rusia tiene intereses geopolíticos en la zona, buscando volver a ser un referente válido en el Golfo Pérsico, reducir la influencia de EE.UU., y reforzar sus intereses políticos y comerciales con países del Cuerno de África (Kenia, Eritrea, Etiopía). Por su parte, Irán, también tiene intereses hegemónicos en la región y, en lo que respecta a este conflicto, su apoyo a las fuerzas Hutí en el norte (presuntamente con dinero y armas) ha sido clave para perpetuarlo, sobre todo si se considera que Arabia Saudita es su contrapeso en la zona debido a la influencia que le otorgan sus recursos petroleros. 

Asia

Afganistán: Después de casi dos décadas de enfrentamientos, el ex presidente Trump firmó en febrero de 2020, en la ciudad de Doha (Qatar), un acuerdo con los insurgentes talibanes, en el que Washington accedía a retirar sus tropas de Afganistán en mayo de 2021 a cambio que los talibanes prohibieran a los terroristas usar el país como base de operaciones y a conversar con el gobierno afgano (Malley, 2021). En paralelo, el diálogo entre el gobierno afgano y los talibanes sigue estancado, en un marco donde nuevamente han aumentado los atentados suicidas con bombas en las grandes ciudades (France24, 2021). Debido a esto, el presidente Biden ha declarado la necesidad de revisar el acuerdo en caso que los talibanes no reduzcan la violencia, corten lazos con grupos terroristas y negocien con el gobierno afgano.

Asia Pacífico

Myanmar: Comparte frontera con China, Bangladesh, Tailandia, Laos e India. Se separó de la India en 1937, convirtiéndose en una colonia antes de la invasión japonesa tras la II Guerra Mundial. En 1948, Reino Unido le otorgó su independencia. Desde entonces, el conflicto étnico y religioso persiste, junto con la inestabilidad política generada por los constantes golpes de Estado. En 2015, hubo elecciones luego del fin del régimen militar en 2011, esperando con elloque Myanmar transitara pacíficamente a la democracia; sin embargo, en febrero de 2021 hubo un nuevo golpe de Estado (el primero fue en 1962), dónde los militares tomaron el poder, aludiendo a que las elecciones de 2019 (dónde el partido Liga Nacional para la Democracia ganó ampliamente) fueron fraudulentas.

Hoy la inestabilidad ha vuelto a Myanmar, sobre todo por la detención de Aung San SuuKyi, generando tensión en la sociedad civil (con el aumento de protestas violentas) y la presión de actores internacionales como Estados Unidos, Reino Unido, quienes ya han impuesto sanciones económicas al nuevo régimen.

Se espera que, en el corto plazo, Indonesia y Tailandia (como miembros de ASEAN), jueguen un rol clave para lograr un pacto y negociar nuevas elecciones. Así como también China, denominado el “amigo estratégico de Myanmar”, cuyos intereses económicos en la región están directamente relacionados con la estabilidad del país.

Europa y Eurasia

Ucrania: El 2013 fue el año en que se inició el conflicto, cuando el entonces presidente Víctor Yanukovich (pro ruso) abandonó los planes para asociarse con la UE, generando el descontento y polarización de la sociedad, con las consecuentes protestas que llevaron a Ucrania aconvertirse hasta hoy en una zona inestable, plagada de conflictos armados y resentimientos nacionalistas. Los representantes del nuevo gobierno interino encabezado por el primer ministro Oleksander Turchinov radicalizaron las posturas de condena contra el expresidente Yanukovich, así como las acusaciones a Rusia por apoyar los procesos secesionistas en el Este del país.

Luego de la anexión de Crimea en 2014 por parte de Rusia, el conflicto aun persiste en 2021 entre ambos países. En 2020, el actual presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, negoció un alto al fuego; no obstante lo anterior, hoy Kiev acusa un aumento de la presencia militar en la frontera, mientras Moscú declara que no se han implementado los acuerdos de paz. Lo complejo es que tanto Estados Unidos como la Unión Europea ha acusado Rusia de bloquear cualquier intento de conciliación, por lo que el Jefe de la Diplomacia rusa ha señalado públicamente la intención de cortar relaciones con la UE ante cualquier sanción que afecte la economía.

Armenia-Azerbaijan (Nagorno Karabaj): En noviembre de 2020, se generó un acuerdo de cese al fuegoinmediato entre los presidentes de ambas naciones, mediado por el presidente ruso Vladimir Putin. Al momento del acuerdo, una fuerza de paz rusa se desplegó en la zona; no obstante, tanto Armenia como Azerbaijan han anunciado un aumento en su presupuesto de defensa, lo que lleva a pensar que el cese al fuego solo será temporal, así como también han incumplido el punto 8 del acuerdo, relacionado con la entrega de prisioneros de guerra. A febrero de este año, Azerbaijan aún mantenía prisioneros armenios en su poder (Carnegie Europe, 2021).

A lo anterior se suman particulares interpretaciones de los contenidos del acuerdo que han generado nuevas tensiones en estos últimos meses. Así, Armenia retiró sus tropas en siete distritos de Azerbaijan cercanos a Karabaj, pero mantiene sus tropas dentro de la ciudad. Por su parte, el gobierno del presidente IlhamAliyev, persiste en su retórica de llamar a Armenia “el enemigo”.

Lo importante, es que en el corto plazo, los dos países deberán coordinarse en delinear la frontera bajo los términos establecidos en el acuerdo, tal como se muestra en el siguiente mapa.

América

A diferencia de los conflictos anteriores, en América,específicamente en América Latina los conflictos se asocian a la amenaza que constituye el crimen organizado.

En El Salvador, la Mara Salvatrucha (MS-13) es el principal actor, consolidando su poder a partir del negocio del transporte de cocaína, logrando afectar la institucionalidad y gobernanza a través de la compra de protección y acceso a las estructuras del Estado (como la policía), situación que se reproduce en Honduras y Nicaragua (El triangulo norte), y en México con los carteles de droga.

En estos conflictos, el punto en común son estados con baja institucionalidad, importantes niveles de corrupción, violencia, desequilibrio de poder, entre otros, lo que sumado al creciente fenómeno migratorio y sus desafíos para la seguridad, dificulta el accionar contra la amenaza.

Al respecto, el presidente de Estados Unidos Joe Biden ha señalado este 2021 su intención de entregar 4.000 millones de dólares para atacar las causas del crimen organizado y la migración en esa parte de la región (como la pobreza y desigualdad), lo que pudiese mitigar la problemática en cuestión, pero dependiendo del acompañamiento de una voluntad política y social de cada Estado.

Conclusión

Del total de los 33 conflictos armados identificados por el Armed Conflict Survey (2020), el CEEAG efectuó una síntesis de los conflictos de mayor impacto regional desde el punto de vista de la Defensa; no obstante, cada uno posee sus particularidades e implicancias estatales, regionales y globales.

Por otra parte, en los conflictos sintetizados en el presente informe, es factible identificar patrones comunes como son su nivel de complejidad sistémica y humana, su carácter dinámico, con presencia de grupos armados, tanto militares como insurgentes, en los cuales se presume que existen factores críticos que perpetúan, e incluso normalizan algunos de ellos, como son: los intereses geopolíticos de los actores regionales e internacionales por recuperar o mantener sus zonas de influencia; los intereses contrapuestos entre actores estatales y no estatales; el impacto de la acción del crimen organizado y su vinculación transnacional entre diferentes áreas geográficas con la intención de degradar la institucionalidad y facilitar su accionar. Todo lo anterior con un importante impacto económico, político, social y humanitario que solo da cuenta que las actividades diplomáticas, la mediación, las misiones de paz y el apoyo financiero internacional, no son del todo suficientes para contener o mitigar estos conflictos, lo que nos lleva a reflexionar ¿son la conflictividad y la competencia componentes inherentes al ser humano? Si la respuesta es afirmativa, entonces las dinámicas de estos conflictos u otros nuevos, podrían ser la tónica del devenir del mundo en los próximos años.

1 Según el IISS, en el año 2015 habían 40 conflictos armados a nivel global.Sin embargo, hay que considerar que esta disminución no necesariamente implica una menor conflictividad a nivel global, sino que se refiere más bien a que algunos conflictos han dejado de considerarse en el análisis actual, como es el caso de Kosovo, agregándose otros, como es el caso de Camerún. Esto es importante de considerar en cualquier análisis, ya que los conflictos son dinámicos y se van transformando con el tiempo. Así, por ejemplo, en 2015 se consideraba el conflicto en el Triángulo Norte de América Central (Guatemala, Honduras y El Salvador) como uno solo; en cambio, dada la complejidad del crimen organizado y la amenaza a la seguridad regional y global, es que este conflicto ahora se analiza por país y no conjuntamente, aumentando por ello la cifra de conflictos en la región.

2 Para monitorear la evolución de los conflictos, se sugiere:
a) revisar el mapa interactivo del IISS, con un límite temporal que abarca desde el año 1944 hasta el 2019, en el siguiente link: https://www.iiss.org/publications/armed-conflict-survey/interactive-map
b)consultar en Biblioteca Central del Ejército (BCE), el libro Armed Conflict Survey actualizado al año 2020 (no disponible en pdf, por el momento).

3 Un Estado Inviable se entiende como un Estado incapaz de hacer frente a las necesidades y problemáticas de su población (pobreza, empleo, salud pública, seguridad interior, etc.), riesgoso para la inversión y con alto nivel de endeudamiento fiscal, y una débil gobernanza, entre otros aspectos.

Referencias

Referencias

BBC News Mundo. (2 de febrero, 2021). https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-55903429

Carnegie Europe. (11 de febrero, 2021). Unfinished business in the Armenia-Azerbaijan Conflict. https://carnegieeurope.eu/2021/02/11/unfinished-business-in-armenia-azerbaijan-conflict-pub-83844

Council on Foreign Relations (2021). Civil war in Syria. Global Conflict Tracker. https://www.cfr.org/global-conflict-tracker/conflict/civil-war-syria

Council on Foreign Relations (2019). Who’s who in northern Syria? https://www.cfr.org/in-brief/whos-who-northern-syria

DW. (2021). Yemen puede convertirse en un Estado Inviable. https://www.dw.com/es/yemen-puede-convertirse-en-un-estado-inviable-advierte-la-onu/a-56731472

El País. (2020). Egipto se planta frente a Turquía en el tablero de Libia. https://elpais.com/internacional/2020-06-24/egipto-se-planta-frente-a-turquia-en-el-tablero-de-libia.html

Foreign Policy. (2021). Assad’s violence started a conflict that will burn for decades. https://foreignpolicy.com/2021/03/19/syria-protests-civil-war-anniversary-assad/

France24. (2021). Los talibanes instan al gobierno de Estados Unidos a retirar sus tropas de Afganistán. https://www.france24.com/es/asia-pac%C3%ADfico/20210319-afganistan-talibanes-instan-acuerdo-estados-unidos-retiro-tropas

IISS. (2020). Armed Conflict Survey. International Institute for Strategic Studies.

Le Monde Diplomatique. (2021). Egipto en búsqueda de influencia.https://www.lemondediplomatique.cl/2021/03/egipto-en-busqueda-de-influencia.html

Malley, R. (2021).10 conflictos para tener en la mira este 2021. Crisis Group International. https://www.crisisgroup.org/es/global/10-conflicts-watch-2021

ONU. (2020).https://news.un.org/es/story/2020/10/1482902

ONU. (2021). https://news.un.org/es/story/2021/02/1488342

United States Institute of Peace. (2019). Syria study case. https://www.usip.org/syria-study-group-final-report

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