Centro de Estudios de la Academia de Guerra

UN COMPLEJO PANORAMA PARA LA PAZ

La península de Indochina continúa como un escenario de fuerte tensión política, diplomática y militar entre dos países vecinos: Tailandia y Camboya.

El 16 y el 23 de julio de 2025 militares tailandeses fueron efectados por minas antipersonales mientras realizaban patrullajes de rutina en la zona fronteriza —en disputa — de Chong Bok y Chong An Ma, en la provincia de Ubon Ratchathani. Al respecto y si bien esta zona limítrofe ha estado en permanente disputa, y ha sido minada en varias ocasiones, Tailandia acusa que estas minas serían de tipo PMN2 (origen soviético de la década de 1970) y que se evidenciaba una reciente instalación por parte de Camboya. Este último país alega, en su defensa, que las minas corresponderían a un resabio de épocas anteriores que se remontan a la guerra civil camboyana (1967-1975). Cabe señalar que ambos países suscribieron el Convenio de Ottawa de desminado humanitario —el cual también adhiere Chile—, por lo que Tailandia reclama, además de una agresión directa por parte de Camboya, una violación de los acuerdos internacionales sobre este tipo de armamento militar (Ministry of Foreign Affairs, Kingdom of Thailand, 2025).

Posterior a este incidente, se desarrollaron una serie de acciones militares por parte de ambos países, cuyo detalle se encuentra en el Informe de Observatorio del CEEAG: “Se renuevan los choques armados entre Tailandia y Camboya” (CEEAG, 2025). Lo ocurrido en la actualidad se enmarca en el contexto del armisticio logrado el 27 de diciembre de 2025 con la mediación de Estados Unidos (BBC.com, 2025), aunque existen fuentes que adjudican a China la gestión conciliadora (AlJazeera.com, 2025). Sin embargo, durante los últimos días de diciembre del 2025 y en lo que va del 2026, ambos países han violado la tregua de forma intermitente, siendo las operaciones militares tailandesas aquellas de mayor intensidad.

Figura N°1 Mapa del teatro de operaciones del conflicto, que destaca los puntos principales de fricción a lo largo de la frontera. Nota: Worldview

El caso de las aldeas de Chouk Chey y Bang Non Chan

Existen dos casos emblemáticos que reflejan las complejidades del conflicto y el desarrollo de las acciones militares en la frontera durante el 2026. Al respecto, el 2 de enero, el gobierno de Camboya denunció que el ejército tailandés había comenzado la “anexión ilegal de territorio camboyano a Tailandia, especialmente en la aldea de Chouk Chey” (The Straits Times, 2026). Lo ocurrido en la mencionada aldea, ubicada al noroeste de la zona fronteriza, es un ejemplo representativo de las acciones militares tailandesas, cuyo objetivo es lograr avances sistemáticos en diversos puntos de la frontera, ocupando territorio camboyano mediante maniobras con apoyo de artillería, causando daño a infraestructura civil e instalaciones de vallas fronterizas. Chouk Chey, además de encontrarse en medio de los enfrentamientos entre las fuerzas camboyanas y tailandesas, resultó totalmente aislada mediante contenedores de transporte y la instalación de concertinas (alambres de púas) que obstaculizaron las carreteras y caminos secundarios, impidiendo el normal tránsito y el comercio (Figura N°1). Tailandia reconoce este tipo de anexiones territoriales, indicando que ha tomado el control de zonas que siempre le habían pertenecido, pero que estaban “ocupadas” por Camboya.

Figura N°2 La aldea camboyana de Chouk Chey, cuyo control fue tomado por el ejército de Tailandia. Nota: Straitstimes

Otro caso de esta compleja guerra es lo ocurrido en la aldea de Bang Non Chan, en la provincia tailandesa fronteriza de Sa Kaeo, aledaña al campamento de refugiados de Non Chan, uno de los primeros y más importantes centros de acogida para miles de ciudadanos camboyanos que cruzaron la frontera durante la guerra civil, y posteriormente durante la guerra entre Camboya/Kampuchea y Vietnam (1978-1989). En la actualidad, cerrado el campamento hace décadas, el Real Ejército de Tailandia busca desalojar a una población camboyana que aún permanece allí, de unas 200 familias aproximadamente, que se niega a abandonar ese lugar, arguyendo el largo período de sus asentamientos, en un terreno que consideran de soberanía de su país (The Bangkok Post, 2025).

Figura N°3 La aldea tailandesa de Ban Nong Chan, cuya población es de nacionalidad camboyana, se encuentra en medio del choque fronterizo entre ambos países. Nota: Static

El punto de mayor tensión: Preah Vihear

Es importante considerar que entre ambas naciones se mantiene un conflicto de límites que no se ha resuelto en más de cien años, aunque las tensiones entre ambas son todavía más antiguas, derivadas de la rivalidad cultural entre el imperio Jemer (Camboya) invadido por el imperio de Siam (Tailandia) a partir del siglo XIV d.C. En 1863, Camboya pasó a ser un protectorado francés, firmando con el reino de Siam los primeros tratados de límites. En estos acuerdos, los mapas devolvían parte de los territorios conquistados a los jemeres, fijando como frontera entre ambos imperios la línea divisoria de aguas en medio de las montañas Dângrêk. Sin embargo, la cartografía francesa presentó variadas ambigüedades, considerando para Camboya uno de los puntos más sensibles de la frontera, que los dos Estados reclaman como parte de su soberanía e identidad nacional: el templo hindú de Preah Vihear (s. IX y XII d.C.).

Figura N°4 A El templo hindú de Preah Vihear. Nota: Jstor Daily.

Figura N°4 B Mapa de la frontera entre Tailandia y Camboya, cuya línea (símbolos X) pasa justo al lado de Preah Vihear, que se encuentra en un acantilado. Nota: CIJ, dominio público.

Una vez obtenida la independencia de Francia, el gobierno de Camboya presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), tribunal que confirmó la soberanía territorial del templo para ese país en 1962. Este hecho reactivó la discordia entre ambas naciones, llegando a un clímax cuando en 2008 Camboya consiguió que la Unesco incluyera a Preah Vihear como Patrimonio de la Humanidad (BBC.com, 2025). Si bien en 2013, la CIJ ratificó por segunda vez la soberanía del templo para Camboya, las divergencias respecto de las líneas divisorias aún persisten, manteniendo la tensión en una frontera frágilmente delimitada.

Hasta abril de 2026 se han desarrollado enfrentamientos armados en la zona aledaña a Preah Vihear, produciendo daños patrimoniales invaluables a este símbolo de ambas naciones. En la dimensión humanitaria, el conflicto ha dejado más de un centenar de fallecidos y un millón de personas desplazadas.

Perspectivas actuales

Una paz duradera entre ambos países, con el quiebre reiterado del cese al fuego, incluyendo las inmediaciones del templo de Preah Vihear, se avizora aún lejana. Las narrativas nacionalistas de ambos actores estatales, los objetivos tailandeses de recuperar territorio que consideran soberano y las acusaciones mutuas por los ataques, serán un obstáculo para volver a sentarse a la mesa de conversaciones, en las cuales han mediado grandes potencias como Estados Unidos y China.

Aún más, en la situación actual se identifican varios indicativos que podrían provocar el recrudecimiento de las acciones militares. Uno de ellos es el llamado del gobierno de Tailandia para la conscripción militar voluntaria, la cual ha reclutado a 50.000 jóvenes solo en lo que va de 2026 (The Guardian, 2026), para las Fuerzas Armadas Reales de Tailandia desplegadas en la frontera. En tanto, las Fuerzas Armadas Reales Camboyanas estarían, en el aspecto militar, manteniendo una actitud defensiva, en línea con la postura moderada de su gobierno (Khmer Times, 2026).

Con todo, además de las iniciativas mediadoras por parte de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN), ambos países mantienen instancias de diálogo que representan una esperanza para la paz: el “Comité General de Fronteras”, cuya reunión extraordinaria del 27 de diciembre de 2025 concretó el armisticio entre ambas naciones, y la “Comisión Conjunta de Fronteras”  programada para la segunda quincena de abril de 2026.

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